¿Os aseguráis también de que la producción de vuestros zapatos sea sostenible y éticamente correcta?

Sí, y no solo eso: además de mantener nuestros estándares sociales y los requisitos mínimos para los productos químicos, tenemos en mente establecer nuestro propio estándar para la producción de calzado, que es aún más complejo en comparación con el de los tejidos. Nuestro objetivo es desarrollar un estándar rígido similar al utilizado para la confección de ropa, tanto en lo que se refiere a la cadena de distribución de calzado como en todo lo relacionado con el producto final. El estándar que tenemos en mente debería basarse en los requisitos de la certificación internacional Oeko-Tex e ir mucho más allá de los requisitos previstos en la ley.

¿Cómo garantizáis la calidad de vuestros productos?

Gracias a una colaboración abierta y escrupulosa.

Cuando se trata de calidad, nuestras expectativas son muy altas. Por eso hemos establecido elevados estándares de calidad en todas las etapas de la producción, que actualizamos regularmente: desde la creación del modelo, pasando por la selección de proveedores y el control de calidad in situ, hasta la entrega del producto acabado a nuestros clientes. Nuestros socios y proveedores en todo el mundo saben que la calidad del producto tiene prioridad en todos los procesos.

Y solo estamos satisfechos cuando el material, la mano de obra, el ajuste y la funcionalidad de los productos cumplen los estrictos criterios establecidos de acuerdo con nuestros socios.

¿Quién se ocupa de asegurarse que todo vaya bien?

Nuestros expertos en control de calidad.

La calidad no sale de la nada, sino que requiere compromiso y precisión. Así que cada paso del proceso de producción, desde la creación hasta la entrega, es controlado por expertos en calidad de todo el mundo. Color, corte, acabado, bordado: todo tiene que ser perfecto. También realizamos controles de muestras de materiales, mano de obra, elaboración y facilidad de vestir la prenda en el almacén. Solo cuando todo está en su lugar, ponemos los productos en las tiendas para que te lleguen.

¿Mi opinión cuenta también?

Por supuesto. ¡Y mucho!

Por ejemplo, cuando nos dices que la camisa que compraste no te queda bien, porque es demasiado corta, demasiado larga o demasiado ancha, nos tomamos en serio tu opinión y la transmitimos a nuestro control de calidad. Así que te conviertes en parte de nuestro proceso de control. Si quieres devolver un artículo, puedes darnos tu opinión para ayudarnos a mejorar nuestra oferta.

¿Tengo que tener una silueta especial para que una prenda caiga perfectamente?

No, porque nuestros diseñadores crean gran número de modelos que tienen en cuenta las necesidades de cada cuerpo.

Para que te sientas cómoda de pies a cabeza, prestamos especial atención al ajuste y a la comodidad de nuestros modelos. Cada corte se crea para adaptarse a los diferentes tipos de cuerpo.

Los artículos, además de probarse en maniquís especiales, los llevan en vivo modelos que pueden darnos información útil. Solo cuando el ajuste es perfecto comenzamos la producción del artículo. Porque no hay nada mejor que usar un traje que te quede como un guante.