Protección del medio ambiente

¿Estáis atentos a la cantidad de agua que consumís?

Sabemos bien lo valiosa que es el agua y por eso estamos decididos a utilizarla de manera responsable. Ahorramos agua sobre todo usando Cotton made in Africa, que se riega solamente con agua de lluvia. Esto permite ahorrar aproximadamente 2000 litros de agua por cada kilogramo de algodón. Además de esto, en el futuro próximo pretendemos realizar otros tres proyectos innovadores concernientes al consumo de agua.

Uno de estos tres proyectos lo estamos desarrollando ya en Vietnam, donde, junto con uno de nuestros socios, hemos fundado una empresa llamada CleanDye. En ella queremos aplicar un método de teñido revolucionario: nuestros artículos se tintarán con dióxido de carbono en lugar de agua. De este modo, por cada camiseta ahorramos cerca de 25 litros de agua y el dióxido de carbono se puede reutilizar en un 95 %. Además, así se evita el uso de sustancias químicas industriales durante el proceso. Tres buenos motivos, sobre todo para el medio ambiente.

Lo revolucionario no es solo esta tecnología, si no también el hecho de que por primera vez invertimos directamente en la cadena de distribución. Como socios de la nueva fábrica podemos actuar directamente para que se respeten nuestras peticiones y nuestras normas y desarrollarnos posteriormente siguiendo nuestros plazos.

¿Contribuyen vuestros proveedores a reducir las emisiones de CO2?

Sí, por ejemplo, participando en el programa CPI2

(Carbon Performance Improvement Initiative). CPI2 es una iniciativa promovida por distintas empresas dirigida a aumentar el ahorro energético de los productores, con el fin de proteger el clima. Otto Group lanzó esta iniciativa que se presentó en 2012 y, mediante programas online que se actualizan constantemente, pone a disposición de las fábricas el know how que contribuye a que mejoren la utilización de la energía, el agua y las sustancias químicas. Proporciona además ayuda concreta y consejos centrados en cómo actuar. Más de 1000 fábricas de entre aquellas que participan en la iniciativa en 35 países utilizan la CPI2 y obtienen provecho de la información práctica suministrada. Solo en 2016, 63 fábricas de entre aquellas que producen tejidos para bonprix han seguido los consejos.

¿Cómo podéis garantizar que las sustancias químicas se utilicen de manera responsable?

En algunas fases de la producción de los tejidos es necesario emplear sustancias químicas, por ejemplo, para teñirlos, lavarlos o estamparlos. Sin embargo, para nosotros es muy importante que el uso de estas sustancias químicas no tenga ningún efecto negativo sobre el ser humano ni sobre el medio ambiente.

Por eso, hace años que trabajamos en estrecho contacto con nuestros productores para crear una gestión de las sustancias químicas que utilice alternativas dirigidas de forma continuada a reducir su impacto. Para ello, apostamos por la formación y la autonomía: esto incluye la autoevaluación (por ejemplo, mediante los módulos de sustancias químicas de la CPI2), así como cursos de formación completos sobre cómo tratar de manera correcta y segura las sustancias químicas, sobre la eliminación responsable de los materiales utilizados, pero en principio también sobre cómo reducir el uso de sustancias químicas. Por supuesto, comprobamos también que el producto final satisfaga nuestros requisitos.

Por medio de Otto Group, somos miembros de la Partnership for Sustainable Textiles y, junto al resto de socios, trabajamos para prohibir el uso de sustancias químicas nocivas en la cadena de distribución o al menos reducirlo a los límites técnicamente posibles. Estas sustancias se recogen en la Manufacturing Restricted Substances List (MRSL, Lista de las sustancias industriales sujetas a restricciones).

Debido a la complejidad de nuestra cadena de distribución este es un auténtico desafío al que, por desgracia, no podemos hacer frente de hoy para mañana.

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